
El sistema bancario argentino atraviesa un proceso de transformación en su esquema de atención al público, con una reducción de personal y de sucursales en paralelo al crecimiento sostenido de las operaciones digitales. De acuerdo con estadísticas del Banco Central, las entidades financieras registraron una caída tanto en la cantidad de empleados como en el número de oficinas durante el último año.
Según los datos oficiales, en diciembre de 2024 el sector contaba con 95.933 trabajadores, mientras que en septiembre del año pasado —último registro disponible— el total descendió a 91.173. Esto implica una disminución de 4.760 puestos de trabajo en ese período.
La red de sucursales también se contrajo. En el mismo lapso se registró el cierre de 178 oficinas, al pasar de 4.336 a 4.158 en todo el país.
Especialistas vinculan estos cambios con la modificación del modelo de atención al cliente. Andrés Méndez, titular de AMF Economía, explicó que “las entidades financieras reducen aquellos canales que impliquen contacto físico con sus clientes y esto se traduce en menores espacios físicos para la atención, como también de personal", adujo de acuerdo a lo reproducido por El Cronista.

El analista señaló además que la tendencia no se limita a las sucursales tradicionales. “Esto no sólo se extiende a los inmuebles sino también a puntos de atención, como pueden ser cajeros automáticos y terminales de autoservicio, mientras las agencias complementarias crecen exponencialmente”, sostuvo.
En la práctica, cada vez que una entidad decide cerrar una oficina, suele comunicar a sus clientes las alternativas disponibles para operar de manera remota. En esas notificaciones se enumeran las operaciones que pueden realizarse desde la aplicación móvil del banco, como pagos de servicios y tarjetas, transferencias, recargas de telefonía móvil o pagos mediante códigos QR.
También se detallan otras opciones presenciales fuera de la estructura bancaria tradicional. Los usuarios pueden retirar o depositar dinero y realizar pagos en redes de cobranza como Rapipago y Pago Fácil, además de utilizar el sistema Extra Cash en comercios adheridos.
Caída
Desde el sector bancario señalan que el cambio responde al comportamiento actual de los usuarios. En el caso del Banco Santander, indicaron que “estamos evolucionando nuestro modelo de atención para acompañar cómo hoy las personas se vinculan con la banca: actualmente, el 90% de las transacciones se realizan de manera digital, mientras que la concurrencia a sucursales viene cayendo un 30% año a año”.
La estrategia de digitalización incluye nuevas inversiones en tecnología. Desde la entidad informaron que el plan contempla destinar unos 230 millones de dólares en 2026 para ampliar las funcionalidades de su aplicación y fortalecer la infraestructura tecnológica.
Según explicaron desde la institución, “esta evolución se apoya en una inversión de u$s 230 millones prevista para 2026, destinada a seguir llevando innovación y tecnología a nuestra app, para que el banco esté disponible en el celular de cada cliente, combinando disponibilidad digital 24/7 con atención humana especializada cuando realmente agrega valor".